Kundera y la compasión
Uno de los libros que más me ha marcado cuando lo leí es "La insoportable levedad del ser" de Milan Kundera. Es un libro que esconde muchas ideas filosóficas y que te hace reflexionar sobre la vida y sobre los caminos que vamos tomando. También tiene una interesante reflexión sobre la compasión.
Para Milan Kundera, la compasión es un sentimiento con 2 caras. Puede ser algo positivo o negativo.
En "La insoportable levedad del ser" nos dice que en los idiomas derivados del latín, la palabra compasión proviene de passio, que significa 'padecimiento'. Por eso, se siente compasión cuando "participamos de los sentimientos de aquel que sufre". Es decir, tratamos de entender el dolor ajeno mostrando cierta indulgencia. Sin embargo, esta compasión no guarda relación con el amor. Porque "querer a alguien por compasión significa no quererlo de verdad". Entonces en nuestra lengua (y en nuestra cultura) este sentimiento adquiere un sentido negativo.
En cambio, en otros idiomas la compasión se origina de la raíz 'sentimiento' (sou-cit en checo; Mit-gefühl en alemán; med-känsla en sueco). Esto hace que tener compasión de alguien signifique compartir no solo su desgracia, sino sentir con esa persona cualquier otro sentimiento: alegría, angustia, felicidad, etc. Esto hace que compadecer a alguien sea otra forma de querer. Ya que te identificas de tal forma, que llegas a sentir lo mismo que esa persona.
Para mí, tal vez porque soy más de una cultura latina, la segunda acepción de la compasión me parece que puede ser una forma de querer, que puede alimentar nuestro sentimiento (algo egocéntrico) de sentirnos necesitados, pero no me parece que sea un sentimiento de amor verdadero.
Personalmente prefiero que me quieran por lo que soy, no por que sientan pena de mí o sientan que sin ellos no voy a poder ser feliz. Igualmente prefiero querer a otras personas por lo que son, tal como son y no porque sienta pena de ellos. Aunque todo esto es muy fácil decir, pero en realidad es muy complicado y muchas veces se mezclan los sentimientos. A veces necesitamos expresar nuestros sentimientos y no quedarnos todo dentro porque a lo mejor la otra persona no se ha dado cuenta de lo que sentimos. Pero una vez expresado y obtenida una respuesta negativa, personalmente creo que seguir insistiendo es un chantaje emocional. Yo lo he vivido desde los dos lados y el hecho de que alguien insista por el lado de intentar que me de pena si no puedo darle lo que quiere, me hace sentir bastante incómoda. Yo creo que cuando se quiere de verdad a una persona lo que se quiere es que esa persona sea feliz, aunque esta felicidad implique que no podamos estar con ella (el final de "Casablanca" es un ejemplo de esto). Hay que asumir la realidad, aunque sea duro. Lo importante es siempre ser uno mismo y quererse a uno mismo. Evidentemente cuando queremos a alguien siempre intentamos hacer cosas que le agraden y también intentamos buscar puntos en común y enriquecernos con lo que nos aporta la otra persona, pero es importante mantener nuestra propia personalidad y no modificarla completamente para que la otra persona se identifique con nosotros o intentar demostrar todo el rato que nos gusta todo lo que hace, porque así no aportaremos nada a la otra persona, solo seremos su perrito faldero.
Ahora que he hablado de "Casablanca" también me viene a la mente otra enseñanza de esta genial película: aunque las circunstancias se vuelvan en nuestra contra y no podamos tener lo que queremos, tenemos que estar contentos y agradecidos al saber que lo que se ha vivido es real y no un juego para la otra persona, porque así "Siempre nos quedará París" y París es mucho París :)
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