PHotoEspaña 2010: Harold Edgerton
"Si me pides un deseo: detener el tiempo, para aclarar mi pensamiento ..."
El otro día estuve en una de las exposiciones de PhotoEspaña más interesantes de este año: "Anatomía del Movimiento" de Harold Edgerton, en la Sala de exposiciones de AZCA del BBVA.
La exposición es muy interesante no sólo por el valor de las fotografías a nivel estético sino por la técnica desarrollada por Edgerton para realizarlas, captando nítidamente instantes de imágenes en movimiento. Para ello se sirvió de un artilugio inventado por él en el año 1926: el estroboscopio, que es un sistema de iluminación parpadeante que produce destellos de gran intensidad lumínica en sólo una millonésima de segundo. De esta manera consiguió tomar fotografías de exposiciones cortísimas, 1/50.000 y 1/1.000.000 . (que permiten ver lo que ocurre durante un segundo dividido en un millon de partes y todo esto en los años 30 !!). Eso es una barbaridad teniendo en cuenta que las cámaras actuales no llegan a 1/8.000.
También inventó la primera cámara "slow motion" (sí, para ver los movimientos como en Matrix ;)), artilugio que se puede ver en la exposición. Con las instantáneas de atletas en movimiento, el científico revolucionó la prensa deportiva. En la sala de exposiciones se puede ver un divertido cortometraje que realizó en 1940, "Más rápido que un parpadeo" donde explica de manera didática cómo consigue tomar estas curiosas imágenes y que le valió un Oscar.
Edgerton decía que se sentía más científico que artísta. De hecho era profesor de ingeniería electrónica. Estados Unidos requirió sus servicios en la Segunda Guerra Mundial para las fotografías aéreas previas al desembarco de Normandía. Viajó a Italia, Inglaterra y Francia como técnico del Ejército del aire estadounidense. Las cámaras estroboscópicas que permitían los reconocimientos aéreos nocturnos fueron vitales para los servicios de inteligencia. Posteriormente, Edgerton ideó una nueva máquina con un potente teleobjetivo que permitía fotografiar a kilómetros de distancia la deflagración de la bomba atómica en el momento del estallido del gas, antes de que se convirtiera en el hongo asesino de Hiroshima y Nagasaki. Aquellas dramáticas instantáneas ponen hoy los pelos de punta, gigantescas masas esponjosas con cavidades que se asemejan a tumores malignos.
En los años 50, colaboró asiduamente con el oceanógrafo Jacques Cousteau, desarrollando los sistemas de iluminación para filmar el fondo marino. El circuito de la fotografía artística, se interesó enseguida por sus hallazgos y sus obras fueron incluidas en exposiciones en el MoMA de Nueva York. Hoy en día sus fotos son cotizadísimas. Ahora podéis verlas gratuitamente en la exposición de PhotoEspaña !!





charlitox dijo
Estoy deseando ver esta exposición, Galako, y como siempre te me has adelantado... Por lo que cuentas, veo que vale la pena, espero no perdérmela!!!
Besos
29 Junio 2010 | 06:53 PM