Nanga Parbat

Hace un par de semanas estuve viendo la película "Nanga Parbat" proyectada en el Festival de Cine Alemán celebrado en Madrid. Me pareció una película bastante interesante no sólo por los bonitos paisajes que ofrece, sino también porque cuenta la historia del sueño de dos hermanos convertido en drama, en unas circunstancias de condiciones extremas, donde cualquier decisión puede ser irreversible.
La película me hizo reflexionar sobre lo que un ser humano es capaz de hacer por conseguir un sueño, poner a prueba toda la capacidad de lucha y sufrimiento, lo cual es admirable, pero llegar también a arriesgar su vida y la de los demás, aunque sean seres queridos, lo cual es más cuestionable. Es un poco el concepto de competitividad, que en cierto sentido no es mala ya que hace superarnos, pero cuando el deseo de ser el primero en algo está por encima de todo, por encima de la vida de otras personas, pues ya es otra cosa.
(Si alguien está interesado en ver la película, si no quiere que no siga leyendo)
La historia está basada en la experiencia real vivida por los hermanos Reinhold y Günter Messner, que en 1970 hicieron historia al culminar el Nanga Parbat, la novena montaña más alta del mundo, por la vertiente Rupal (Cara Sur), la más complicada de todas. En el descenso el menor de los hermanos, Günter perdió la vida. Según se cuenta en la película, que ha contado con la colaboración de Reinhold Messner (la única persona que realmente sabe lo que sucedió) debido a ciertas imprudencias en la subida, los hermanos, no pudieron realizar el descenso por la ruta de subida y se vieron obligados a emprender camino por la vertiente Diamir (Cara Oeste) desconociendo esta ruta de bajada y además sin equipo adecuado para pasar la noche. El resto de miembros de la expedición tampoco se ve que colaborasen mucho para rescatarles ya que entraba en juego también las suspicacias por aparecer como los primeros en escalar el Nanga Parbat por la cara Rupal. Así descendieron durante varios días en la zona de la muerte (a más de 7000 metros de altura). Finalmente Günter, al borde de la extenuación, se vió sorprendido por un alud que lo sepultó, mientras que Reinhold tras muchas vicisitudes y con varios dedos de los pies y manos congelados, consiguió completar el descenso y contactar con el resto de miembros de la expedición. Durante años se culpó a Reinhold de abandonar a su hermano, incluso se puso en entredicho que hubiesen llegado juntos a alcanzar la cima, hasta que en 2005 se hallaron los restos de Günter en la vertiente Diamir, lo que confirmaría la veracidad del testimonio de Reinhold.
En la película hubo una cosa que me llamó la atención: en algunas escenas del descenso, Reinhold ve delante de él como a una persona que le muestra la ruta por la que debe seguir. Según palabras del propio Reinhold esto fue así. Tal vez sería una alucinación motivada por el cansancio y la falta de oxígeno, pero lo cierto es que finalmente logró encontrar la ruta correcta. Tal vez sólo fuese la intuición la que lo guiase correctamente. A veces la intuición nos guía correctamente.






tenemosimagenes dijo
pues no la conocía pero tiene muy buena pinta, así que la buscaré. gracias por la recomendación!
17 Junio 2010 | 04:56 PM