Glaukopis

El otro día visitando la azotea del Círuclo de Bellas Artes de Madrid pude contemplar de cerca la estupenda escultura de la Diosa griega Atenea (Minerva para los romanos) que vigila imponente los cielos de la ciudad. La escultura tiene muchos símbolos. En el escudo aparece una cabeza de Medusa en referencia a la leyenda de Perseo y en la columna a su derecha hay representado un rayo en referencia a la leyenda que cuenta que la Diosa surgió de un rayo de Zeus. Pero lo que más me llamó la atención fue el búho o mochuelo que aparece junto a la Diosa. Y es que la Diosa de la sabiduría, la razón y la guerra justa también es conocida por el sobrenombre de Glaukopis (la de los ojos de mochuelo) ya que el mito cuenta que los ojos de ella podían ver en la oscuridad.

Muchas son las supersticiones que han rodeado a lo largo de la historia a las rapaces nocturnas, quedando reflejadas en mitos y en leyendas que han llegado hasta la actualidad. ¿El motivo? Probablemente se deba a sus hábitos nocturnos y a sus peculiares cantos. El Búho Real y la Lechuza Común son las dos especies que se han visto afectadas en mayor medida por estas historias. Ambas han tenido siempre diferentes interpretaciones dependiendo de la zona geográfica y de la cultura.
Los mitos relacionados con el búho suelen ser duales, es decir que independientemente del origen de la leyenda, se le asocia con dos conceptos normalmente opuestos. Así, en algunas tribus de indígenas de Norteamérica, se decía que el búho brindaba al ser humano protección y ayuda en la oscuridad, mientras que en otras era considerado mensajero de la muerte. De la misma manera, los Mayas le consideraban mensajero del inframundo y a su vez simbolizaba la fertilidad.
Desde la antigüedad clásica han sido asociados con el conocimiento y la cultura, quizás debido a su penetrante mirada. Asimismo, en la mitología griega también se les vinculaba con Tropos, siniestra deidad que cortaba el hilo del destino. También han sido considerados como símbolo de timidez debido a su vuelo sigiloso y hábitos nocturnos.
La lechuza ha sido relacionada igualmente con diversos significados. En el antiguo Egipto representaba la noche, el frío y la muerte, o también la videncia. En el simbolismo cristiano ha tenido también diferentes interpretaciones. Sus hábitos nocturnos han sido tomados como temor a la luz, y por tanto se le ha considerado emisaria o agente del diablo. En algunas representaciones pictóricas de ermitaños aparecía una lechuza, como símbolo de soledad. Es el ave que ha tenido mayor influencia en el folclore popular debido a su estridente canto, siendo la causante de numerosas historias fantasmagóricas.
En la leyenda de la diosa Atenea, el mochuelo, búho o lechuza (hay un debate abierto sobre cuál de los ellos es) aparece como su animal sagrado, simbolizando el brillo penetrante de la mirada de la Diosa y su sabiduría. Fue por tanto, símbolo de la ciudad de Atenas, y aparece representado en monedas antiguas y modernas (los actuales euros griegos).
Al mochuelo también se le consideró como un signo siniestro o fúnebre, sin embargo, en algunas tribus alemanas y escandinavas aparece en sus leyendas populares como un espíritu libre del bosque.
Mitos a parte estos animales poseen una mirada fascinante a la vez que inquietante que siempre da la sensación de estar observándonos, como la escultura de la diosa Atenea que vigila los cielos de Madrid.



La Retina de Cristal dijo
Fantástico. Desconocía la mayoría de los datos. Quise subir a esa azotea cuando fui a la Feria del libro del Retiro hace dos jueves, pero al final por una cosas y otras (y división de opiniones en el grupo...) me quedé sin ir. Una lástima. Espero sin embargo ir en cuanto pueda, aunque sea solo. Será más interesante tras tu "lección" de mitología.
¡Gracias y saludos!
13 Junio 2010 | 04:41 PM