De un entender no entendiendo
El domingo pasado asistí a un concierto en la Basílica de San Francisco el Grande con Coro y Orquesta programado dentro del Festival de Arte Sacro de Madrid. Fui por dos motivos: uno para disfrutar del concierto y otro para ver la Basílica de San Francisco el Grande tras la reforma (preciosa, por cierto).
Me gustaría haber hablado aquí sobre lo bonita que está la Basílica y lo bien que sonaron las obras que interpretaron el Coro de San Jerónimo y la Orquesta Barbieri que intercalaban con poemas recitados de Santa Teresa de Jesús y de San Juan de la Cruz, pero, tristemente, me acordaré de este concierto por otros motivos.

El concierto era gratuito por lo que fui con tiempo para poder entrar. Al llegar todavía no habían abierto y ya había una pequeña cola, que curiosamente y como suele suceder en estos casos ;-) al acercarse el momento de abrir las puertas de la Basílica cada vez iba haciéndose más gruesa (y es que está bien eso de mandar a alguien para que coja sitio para toda la familia ;-)), pero bueno, esto son cosas habituales, no es para extrañarse ... como habíamos llegado prontito aún así estábamos bastante adelante en la cola que iba creciendo por minutos también por atrás, así que al abrir las puertas conseguimos situarnos en un banco lateral bastante cerca del Altar. Enseguida se llenaron todos los bancos y seguía entrando gente. Cual es mi sorpresa cuando veo a gente ir hacia delante, sacar un papel de periódico ponerlo en el suelo en el poyete de la barandilla de mármol delante del Altar y sentarse. Ahí ya empecé a flipar. Acto seguido veo como la gente se agolpa también de pie sobre la barandilla y se queda ahí, delante de los bancos, quitando toda la visibilidad y no hay nadie que ponga orden 'I can't believe it !!'. Siguen entrando gente y en lugar de ponerse en los laterales donde hay sitio de sobra y no se molesta, se van casi todos hacia delante llegando incluso a apoyar el trasero en los bancos donde había gente sentada atrás. No doy crédito. Parece que ha venido una banda de Okupas y están tomando la Basílica de San Francisco el Grande. No sé cómo lo hacen pero se cuelan en el Altar y se suben a los Púlpitos y se sientan en los escalones de subida. Ya solo falta que cuelguen los abrigos en la mano de San Pedro !!

Empiezo a dudar si estoy en un concierto de corales y orquesta o en un concierto de Metallica ;-) Comienza el concierto, salgo de dudas: no empieza a sonar "El éxtasis del oro" de la BSO de "El bueno, el feo y el malo" sino algo de Franz Joseph Haydn. Nadie dice nada, solo pequeñas quejas de la gente que está sentada en los bancos y no ve nada. A mí me da cosa sobre todo por los músicos que deben estar apabullados con toda la gente encima, porque a un concierto se va principalmente a escuchar música no a verlo en primera fila, pero estoy tan alucinada y tengo tan pocas ganas de discutir, que yo tampoco digo nada.
En fin, una pena que esto pase en una ciudad que debería ser ejemplo para la cultura como es Madrid capital, sobre todo por la falta de respeto de la gente y también por la falta de responsables que organizasen mejor todo aquello (aunque tampoco debería ser necesario). Esto dice mucho de nuestro nivel cultural. Entre los asistentes había mucha gente mayor pero también gente joven y gente muy bien arreglada para la ocasión. A veces, me daba cosa por alguna gente tan mayor que había que tuviese que estar tanto rato de pie, pero ir a un concierto no es algo obligatorio. Si se puede ver en buena armonía pues estupendo pero si no, pues tampoco pasa nada. Lo que no se puede hacer es estropear un concierto en un entorno tan bonito, por ese ansia de estar viendo todo en primera fila cuando además tampoco habían llegado pronto ni habían estado esperando en la cola.
Nota: las fotos están tomadas al terminar el concierto cuando ya se había ido la mayor parte de la gente.
Entréme donde no supe
y quedéme no sabiendo
toda ciencia trascendiendo.
Yo no supe dónde entraba
pero cuando allí me vi
sin saber dónde me estaba
grandes cosas entendí
no diré lo que sentí
que me quedé no sabiendo
toda ciencia trascendiendo.
De paz y de piedad
era la ciencia perfecta,
en profunda soledad
entendida vía recta
era cosa tan secreta
que me quedé balbuciendo
toda ciencia trascendiendo.
Estaba tan embebido
tan absorto y ajenado
que se quedó mi sentido
de todo sentir privado
y el espíritu dotado
de un entender no entendiendo
toda ciencia trascendiendo.
El que allí llega de vero
de sí mismo desfallece
cuanto sabía primero
mucho bajo le parece
y su ciencia tanto crece
que se queda no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.
Cuanto más alto se sube
tanto menos se entendía
que es la tenebrosa nube
que a la noche esclarecía
por eso quien la sabía
queda siempre no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.
Este saber no sabiendo
es de tan alto poder
que los sabios arguyendo
jamás le pueden vencer
que no llega su saber
a no entender entendiendo
toda ciencia trascendiendo.
Y es de tan alta excelencia
aqueste sumo saber
que no hay facultad ni ciencia
que le puedan emprender
quien se supiere vencer
con un no saber sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.
Y si lo queréis oír
consiste esta suma ciencia
en un subido sentir
de la divinal esencia
es obra de su clemencia
hacer quedar no entendiendo
toda ciencia trascendiendo.
San Juan de la Cruz




Antuan dijo
Qué cosas te pasan Galakillo !! Es tremenda la falta de educación de la gente a veces, para que luego digas de los conciertos de Metallica ;) Te han quedado muy bien las fotos.
Un Besi
24 Marzo 2010 | 12:45 PM