Bastet la Diosa Gato

Hace unos días una misión arqueológica egipcia descubrió en Alejandría los restos de un templo ptolemaico dedicado a la diosa Bastet y perteneciente a la reina Berenice, esposa de Ptolomeo III, cuya construcción se remonta al siglo III a.c. Entre los objetos que han sido rescatados por los 18 componentes de la expedición fueron encontradas tres estatuas de la diosa Bastet representada con un gato, lo que indica que el templo estaba dedicado a esta deidad.
Pero ¿quién es Bastet?
Su nombre significa "la de los Bas" (vasos funerarios para los ungüentos), por lo que estaba relacionada con la protección del difunto en el Más Allá. Es la diosa guardiana del hogar, feroz defensora de sus hijos, señora del placer, de la armonía y de la felicidad. Representa la dulzura y el amor maternal, la feminidad, la abundancia, la alegría de vivir y la fecundidad amorosa. Es representada con forma de gato o con forma antropomorfa (con cabeza de gato y cuerpo humano).
Cuando se enfada se transforma en una mujer con cabeza de leona, asimilándose a la diosa Sekhmet, por lo que, aunque habitualmente se muestra como una diosa pacífica, era una diosa impredecible (al igual que el animal que la representa) que podía pasar de mostrar su cara más tierna a mostrar su cara más feroz en cualquier instante.
Aunque Bastet en la II dinastía (alrededor del 2900 a.C.) ya se encuentra en el panteón egipcio como una deidad local no será hasta el Imperio Medio (2060-1786 a.C.) que se generalizara su representación en las tumbas, hecho que coincide con la aparición de las primeras momias de gato. Su culto fue tan importante que en sus templos los sacerdotes criaron gatos sagrados que eran considerados la reencarnación de la diosa. Y si un gato moría era cuidadosamente momificado con todos los honores de un dios. Y era costumbre enterrarlos en un cementerio en la ciudad de Bubastis (cuyo nombre viene del GRAN BUBASTIS ;-)), donde acudían gentes de todo el país para dar sepultura a sus queridos felinos en tumbas específicas para ellos.
El intenso tráfico de personas, que acudían a dar sepultura a los felinos como ofrenda a la Diosa Bastet, hizo que la picaresca decidiera sacar partido de tan excelente oportunidad de hacer negocio, lo que llevó a que algunos comerciantes carentes de todo escrúpulo se dedicasen a criar gatos en granjas especiales, gatos que llegado el momento y en función de la demanda eran "piadosamente sacrificados retorciéndoles el cuello" (ay! el dinero, siempre el dinero). Tras ser momificados, sus restos eran vendidos a los peregrinos para que los llevasen como ofrenda al santuario de la Diosa Bastet. De hecho, por medio de estudios radiológicos llevados a cabo hace algunos años se ha podido comprobar mediante el análisis realizado a cierto número de momias de gatos que aproximadamente el 90 por ciento habían muerto entre los cuatro y los diez meses de edad, por lo que considerando que la duración normal de la vida de estos animales puede estar en torno a los 12 o 14 años, resulta evidente que en una proporción más que elevada debieron morir por causas "poco o nada naturales". Todo ello a pesar de que el castigo por el asesinato de un gato era la pena de muerte.
Por otro lado, más recientemente, se han encontrado algunas necrópolis felinas en Saqqara, Tanis, Tebas y Beni Asan, donde en 1859 se encontró la mayor necrópolis hallada hasta ahora con unos 300.000 gatos momificados. Pero sus descubridores se llevaron las momias a Alejandría y las convirtieron en polvo para abono, que fue vendido a agricultores ingleses a unas 4 libras la tonelada. De esta forma más de 20 toneladas de momias de gatos perfectamente conservadas durante siglos desaparecieron por obra del hombre. También hay otra anécdota que cuenta que en la Edad Media y debido a la mala interpretación de la palabra persa "mummia", los europeos creyeron que se podía obtener un producto curativo "milagroso" con los "polvos de mummia". Los Europeos, dieron por supuesto que "mummia" debía de ser Momia (en realidad significa betún), y empezaron a hacer incursiones en Egipto buscando momias para machacar y distribuir desde Egipto a los boticarios de toda Europa. Afortunadamente en el Renacimiento los científicos desecharon estas supersticiones medicinales y para que esto no vuelva a suceder actualmente incluso se pueden apradrinar momias-gato .
La mayor extensión del culto a Bastet se produjo durante la XXII dinastía, de origen libio, ya que toma a Bastet como divinidad propia y establece la nueva capital de Egipto en Bubastis, como no podía ser de otro modo. Por esta razón se conoce a la XXII dinastía como la bubástica o bubastita. Y fue precisamente en esa época cuando se trató de fusionar su culto con el de la diosa leona Sekhmet, un hecho que ni el clero ni el pueblo permitió negándose a aceptar una unión de diosas tan opuestas.
Por tanto puede apreciarse que Bastet, en su asociación con Sekhmet, encarna los aspectos pacíficos de la diosa leona. Es la dualidad del carácter felino, que puede pasar fácilmente del amor más profundo hacia sus hijos a la cólera más terrible por defenderlos ante cualquier ataque externo. Por esta misma razón ambas diosas están consideradas un símil del yin-yang oriental, ya que en una misma personalidad se dan dos principios aparentemente enfrentados. Son el bien y el mal unidos en un mismo ser. Son la lucha continua en busca de equilibrio y de armonía. El mismo equilibrio y armonía que rige en el universo y en los seres vivos al completo.
Curiosamente estas Navidades vi en el escaparate de una tienda una figura de Bastet que me encantó (como la de la imagen de abajo que he encontrado en Internet). Desafortunadamente la tienda estaba cerrada y no pude preguntar por ella. Espero poder hacerme algún día con una figura de Bastet como ésta aunque solo sea para obtener algo de equilibrio y armonía contemplándola.







lasrecetasdeteresa dijo
La verdad es preciosa esta figura, y los gatos me dan un poco de miedo pues es verdad que de momento se dejan acariciar y cuando menos te lo esperas saca las uñas. Claro que eso pasa con algunas personas. Besitos
26 Enero 2010 | 03:45 PM