El Muro

Muro de Berlín. Hace 20 años de su caída. Se podría decir: cómo pasa el tiempo !!, pero afortunadamente en este caso es para bien. Ya que la ciudad que lo sufrió ahora es una de las ciudades más interesantes de Europa.
El año pasado estuve allí y ver 'in situ' los restos del Muro me hizo tener una idea más cercana de lo que debió suponer aquello para los habitantes del Berlín separado. Lo que más me impresionó fueron las lápidas de los fallecidos al cruzar el Muro cerca de la Puerta de Brandeburgo: terrible. Al ver el segmento más largo del Muro que se conserva, a modo de Museo, el denominado "East Side Gallery", sin embargo, no se experimenta tanto desasosiego, ya que un centenar de artistas decoraron con diversas pinturas ese fragmento de Muro, en los meses posteriores a su caída. De todo este tramo de Muro el icono más reconocible es el beso fraterno entre los líderes ruso y de la Alemania oriental, Leonidas Breznev y Erich Honecker. Este último año, con motivo del aniversario de la caída del Muro, han restaurado todas estas pinturas, pero el verano del año pasado, cuando estuve allí, ya se veían bastante bien conservadas, como se ve en la foto de arriba.
En la parte superior se puede observar la famosa pintura del artista ruso Dimitri Vrubel, basada en una fotografía entre los líderes políticos. Bajo la pintura se puede leer la frase "Mein Gott hilf mir, diese tödliche Liebe zu überleben" (Dios mío, ayúdame a superar este amor fatal), se cuenta que el artista, a parte de la simbología política, con esta reproducción también intentó plasmar su propia experiencia personal ante la incapacidad de decidirse entre dos mujeres.
En la parte inferior de la fotografía se puede ver un viñeta con un toque humorístico donde un conductor de un Trabi (el famoso coche símbolo de la RDA) intenta cruzar la frontera por el conocido paso fronterizo de Checkpoint Charlie (llamado así por la tercera letra del alfabeto fonético de la OTAN) agachándose por debajo de la barrera mientras el techo del coche sale disparado y el guardia le dice algo así como ("Hey, no puedes hacer eso !!"). Actualmente el Checkpoint Charlie se ha convertido en una atracción turística, donde los soldados armados están apostados junto a la casetilla y la verdad que impone bastante pasar con el coche por allí. Por fortuna, 20 años después, los soldados no tienen intención de usar esas armas.








loquevenmisojos dijo
Muy interesante. Sin duda, es uno de esos lugares históricos que (para bien o para mal) hay que visitar. Muy interesantes también tus anécdotas. Voy a ponerme "The Wall" de Pink Floyd, que viene muy a cuento ;)
¡Saludos!
10 Noviembre 2009 | 11:32 PM