Bella Calabria I

Sigo contando más cosas de mis días en Italia (en especial para todos los enamorados de este país), donde recorrí pueblos, playas y montañas siempre con los ojos bien abiertos, no como la escultura frente a la Villa Genoese Zebri en el Lungomare (Paseo Marítimo) de Reggio Calabria.
Muy cerquita de Reggio, hacia el mar Tirreno, se encuentra un encantador pueblecito de pescadores, llamado Scilla. Lugar donde según la mitología griega, habitaba la joven transformada en bestia marina Escila, citada por Homero en sus escritos. El pueblo está enclavado entre escarpadas montañas, de donde surge un promontorio dominado por el Castello Ruffo.

A un lado del promontorio queda una hermosa playa, que como el resto de playas de esa zona del mar Tirreno, es de piedrecitas, pero que no molestan al pisarlas descalzo y tiene unas aguas limpias y con buena temperatura. Todo perfecto para darse un buen chapuzón salvo por un pequeño detalle: Psicodélicas Medusas !!!. Medusis, como dicen los italianos, por doquier. Me quedo sin baño, con lo bonita que se veía la playa desde el Castello.
Al otro lado del promontorio nos encontramos con el pintoresco barrio de pescadores llamado Chianalea, donde sólo se puede acceder a pie, con sus empinadas callejuelas y con casas prácticamente edificadas sobre el Mar, lo que hace que se le conozca con el apodo de la Venecia del Sur (hay que ver cuántas Venecia hay por el mundo, aunque Venecia sólo hay una ;-)).

Si nos vamos desde Reggio hacia el mar Jónico, muy cerquita también nos encontramos otro pintoresco pueblecito. En este caso más mágico si cabe que Scilla: se trata del pueblo fantasma de Pentedattilo. Ciudad que fue uno de los centros más importantes de la antigua cultura griega pero que hoy se encuentra prácticamente deshabitada. Sin embargo, es uno de los lugares más sugestivos de toda Calabria donde la historia y la fantasía se entremezclan para dar lugar a la Leyenda de los Alberti, según la cual, Bernardino, hijo del Barón de Montebello, allá por el siglo XVII, al enamorarse perdidamente de Antonietta Alberti y ante la negativa de la familia de ésta, por razones económicas, a que contrajesen matrimonio, asesina a todos los varones de la familia.
Cierta o no la historia, las tumbas de los Alberti se pueden ver en una Iglesia de Pentedattilo, cuyo nombre significa "cinco dedos", en clara referencia a la roca bajo la que descansa el pueblo que vista desde algunos ángulos se parece a una mano en cuya palma está encerrado el pueblo (aunque yo soy incapaz de identificar los cinco dedos ;-)). Según la trágica leyenda de los Alberti la roca representa la mano del diablo, es por esto que también se conoce a Pentedattilo como el pueblo "maldito".
Leyendas aparte, caminar por las calles deshabitadas de Pentedattilo es una experiencia llena de encanto y misterio.






Alberto Q. dijo
Muy logradas las fotos.
Dan ganas de irse para allá!!
31 Julio 2009 | 12:53 PM