Una rosa y un libro

Hoy, día del Libro, existe en Cataluña, Valencia y Mallorca la bonita tradición, en la que las mujeres reciben de sus seres queridos una rosa y, a cambio, ellos son recompensados con un libro. Esta tradición proviene de una leyenda medieval, según la cual, el caballero San Jorge, acaba con la vida de un dragón que tiene preso a una princesa. De la sangre del dragón brota un hermoso rosal, cuya rosa más bella San Jorge entrega a la princesa.
Como yo no vivo en Cataluña, ni Valencia, ni Mallorca, no creo que nadie me vaya a regalar una rosa, así que me la autoregalo. Y, a cambio, os dejo con un pasaje de uno de los libros favoritos de mi infancia (junto con "El Principito" y "Momo") que aún hoy me encanta releer: "Platero y yo" de Juan Ramón Jiménez.

Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro.
Lo dejo suelto, y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas... Lo llamo dulcemente: «¿Platero?» y viene a mí con un trotecillo alegre que parece que se ríe en no sé qué cascabeleo ideal...
Come cuanto le doy. Le gustan las naranjas mandarinas, las uvas moscateles, todas de ámbar; los higos morados, con su cristalina gotita de miel...
Es tierno y mimoso igual que un niño, que una niña...; pero fuerte y seco por dentro como de piedra. Cuando paso sobre él, los domingos, por las últimas callejas del pueblo, los hombres del campo, vestidos de limpio y despaciosos, se quedan mirándolo:
-Tien' asero...
Tiene acero. Acero y plata de luna, al mismo tiempo.








lasrecetasdeteresa dijo
Hola ami tampoco me la han regalado, me llevo esta, si no te importa, ja,ja,ja, Besitos.
Por cierto precioso pasaje, de platero y yo
23 Abril 2009 | 08:28 PM