Niccolò
Os presento a Niccolò (Nicco para los amigos) mi inseparable compañero durante un tiempo ... lleva ese nombre por Niccolò Paganni, el violinista del diablo, aquél del se dijo que había hecho un pacto con satanás, por su inimitable manera de tocar el violín, aunque, en realidad, parece más bien, que su habilidad provenía de una extraña enfermedad que se caracteriza por un aumento inusual de los miembros (entiéndase por miembros dedos ;-)). Tan extraordinaria debía ser su manera de interpretar que Gioachino Rossini afirmó en una ocasión:
“Solo he llorado tres veces en mi vida: la primera, con el fracaso de mi primera ópera; la segunda, en un barco... cuando un pavo relleno con trufas cayó al agua; y la tercera, la primera vez que oí tocar a Paganini”.
Últimamente tengo un poco olvidado a Nicco, de hecho parezco Sherlock Holmes, sólo consigo sacar notas desafinadas, pero en su día, hasta actué en Conciertos (Conciertos que sólo iban a ver los padres de los alumnos, pero Conciertos al fin y al cabo ;-)) y llegué a aprender a tocar las canciones de The Corrs y las de las películas de Disney y el tema de El Padrino y el de La Lista de Schindler (que siempre me resultaba imposible tocar sin soltar alguna lagrimilla) ... En fin qué recuerdos.
Os dejo con un tema de la Banda Sonora de la película El Violín Rojo de John Corigliano que también me parece muy emotivo.








fantasmita dijo
Que suerte saber tocar un instrumento y encima dar conciertos.
Menuda música estás echa.
No puedo oir el tema.
Besos guapa.
11 Febrero 2009 | 08:40 PM