Días de Relax
Ahora que he encontrado un hueco, entre los agobios navideños, turrón va, turrón viene (de cholocate 'of course' ;-)) os relato, como prometí, mis días de descanso en la playita.
La cosa empezó con ofrendas florales y siguió con fuegos artificiales, no parecía que fuese a encontrar la tranquilidad que buscaba. Necesitaba desconectar, sumergirme en mis pensamientos, así que me metí en un submarino, y descubrí el trabajo que nunca podría realizar: tripulante de un submarino, entre otras cosas porque, según me contaron, no están permitidas mujeres en la tripulación, por motivos de intimidad, cosa razonable, al menos en el submarino que visité, en el que sólo había 1 ducha, sin mampara y en el centro del habitáculo de camas calientes (así se llaman porque la tripulación se va turnando para dormir y siempre hay alguien acostado) Aunque pensandolo bien, para los hombres tampoco debe ser muy íntimo, si imaginamos una situación de caída de la pastilla de jabón por ejemplo..., en fin ... no sigo ... ;-)
Después de la claustrofóbica experiencia del submarino, necesitaba recuperar energías, y que mejor que una buena paella o mejor aún una gran paella.
Con las energías cargadas, me fui a pasear y, al fin, encontré la paz de buscaba, como la de la paloma de la foto de arriba, mirando al mar.
Después de un tiempo, me cansé de tanto descansar y quise conocer mundo. Puse rumbo a la ciudad que vió morir al Cid Campeador.
Allí, tras soportar un viento helador y sortear numerosas obras y cierta falta de información, me encontré con patos, con esqueletos de ballena, con un casco griego gigante y con puentes sostenidos por cuerdas de arpa.
Muy bonito todo, pero de nuevo necesitaba algo de energía, unos pinchos no vendrían mal (palillo redondo 1.5 EUR/ palillo cuadrado 1 EUR) para seguir descubriendo cosas.
¿Tú has visto a Baco? Yo creí que lo había visto, pero no, no era Baco, era Neptuno representando al río Turia, rodeado de sus 7 acequias. Ya sólo me faltaba conocer la Catedral, de impresionante fachada barroca y, de paso, descubrir el sorprendente edificio de la Lonja.
Finalmente, logré encontrar de nuevo la paz, mirando al Puerto y al Puente de la Formula 1, que este año no consiguió cruzar con éxito Fernando Alonso:









Nereida Arellano dijo
que viaje tan interesante, me recordo que yo soy un poco claustrofobica y jamas se me ocurriria meterme a un submarino!!... en fin me encantaria recorrer esos lugares como lo relatas... que bonito blog, felicidades!
26 Diciembre 2008 | 10:21 PM