Bolinhas Bolinhas Bolinhas
Ya estoy de vuelta, que poco duran las vacaciones, sobre todo cuando una se lo pasa bien. Ahora sí que toca volver a la realidad, por lo menos hasta Navidades, que este año ni pillan bien los puentes. Encima se me ha caído un empaste y mañana tengo que ir al dentista
¡¡ Horror !!
Pero de depresión na de na, que nos quiten lo bailao, aunque echo de menos hasta al vendedor de Bolinhas, (dado mi desconocimiento del portugués, al principio pensé que eran Bebidas, pero resulta que son como un donuts pero sin bujero) que irrumpía con su entonado "Bolinhas, Bolinhas, Bolinhas !!!" en la tranquilidad de cada una de las playas del Algarve.
Porque si una cosa hay en el Algarve son playas y rocas. Hay playas salvajes, más salvajes, turísticas, paradisíacas, aunque también hay lagunas y rías y piscinas (que pena que estuviera prohibido el baño nocturno) y algún que otro pueblecito con encanto. Ah, y sin olvidarnos del Cabo San Vicente, el punto más suroccidental del continente europeo (recordemos que el más occidental es el Cabo de Roca en los alrededores de Lisboa) donde encontramos uno de los faros más fuertes, pa que no se lo lleve el viento, porque según me contaron los lugareños ahora en septiembre es la mejor época para visitarlo y ya hacía viento, no quiero imaginar en otra época.
En cuanto a las rocas, también las tenemos de todos los colores, y con un poco de imaginação, y tras bajar estas escaleras e interrumpir la siesta de algún barquero, podemos ver figuras de Elefantes, a King Kong, a Charles de Gaulle o al Titanic (este sí que no se hunde ;-)) También nos podemos adentrar en la Gruta do Amor (cuidao con los cuennos) o seguir viendo elefantes. (Todo este complejo de cuevas y rocas con formas curiosas se llama Ponta da Piedade).
Otra de las cosas interesantes del Algarve es su gastronomía. Que tiene gracia que haya que ir a Portugal para comerse una paella en condiciones, eso sin hablar del Bacalhau a la Braz o la Cataplana do Mar (no confundir con cataplasma) o las Queijadas de Queijo, que con tanto comer bien no me extraña que ahora tenga la muela como la tengo ;-) pero es que si coincide que es la Festa do Pescador en Albufeira, donde puedes comprar en los chiringuitos unos estupendos camaraos (langostinos) plancha o un delicioso bacalhau con natas, yo que culpa tengo. Después con bailar unos pasodobles, entre la humareda, to listo, lo de ligar casi mejor lo dejamos pa otro día ;-)






charlitox dijo
Bienvenida!!!
Qué maravilla de playas!!!
Y tú también has visto elefantes!!!
Bs
15 Septiembre 2008 | 10:19 PM