Dresde, renacer a orillas del Elba
Continuando con la crónica de mi viajecito por Alemania, esta vez le toca el turno a Dresde. Si Berlín me resultó impactante, Dresde, sin duda me resultó la ciudad más bella de cuantas visité. Pasear por Dresde es como andar por el interior de un palacio barroco, en cada esquina encontramos edificios y monumentos deslumbrantes, en muchos lugares amenizado por bonitas melodías de músicos callejeros que te transportan a otra época, te sientes como fueses algún personaje de alguna corte imperial, donde hasta puedes sentarte tranquilamente a ver un espectáculo de danza, en el marco incomparable del Palacio de Zwinger.
Aunque no siempre fue así de amable la historia de esta ciudad. Dresde fue una de las ciudades más castigadas por los bombardeos de la "II Guerra Mundial", de hecho, el bombardeo de Dresde, fue una de las acciones militares más controvertidas y oscuras del bando aliado, que destruyó la preciosa ciudad barroca y acabó con la vida de miles de civiles, en un número indeterminado, sin aparente justificación militar, cuando ya el bando alemán agonizaba, tres meses antes del fin de la guerra, en una ciudad sin valor militar y ocupada principalmente por refugiados y heridos. Aquí (parte1, parte2, parte3) podéis ver un documental al respecto, bastante interesante, emitido por una TV Rusa (subtítulos en inglés) con imágenes realmente sobrecogedoras (no apto para personas sensibles).
Pero dejemos de hablar de cosas tristes, que bastantes tristezas tiene ya la vida. A día de hoy, buena parte de Dresde está reconstruida y siguen en esa labor ya que se han propuesto convertirla, de nuevo, en una de las ciudades más bonitas de Alemania. Quizá el monumento que mejor refleja esta reconstrucción sea la FrauenKirche (Iglesia de Nuestra Señora), que quedó totalmente destruida por los bombardeos, pero que hoy luce esplendorosa. Como la Semper Opera de Dresde, con su magnífica acústica, que vuelve a iluminar la noche de la ciudad, luces que quedan reflejadas en las tranquilas aguas del Elba, que recorre una ciudad donde podemos encontrar fachadas revestidas con las delicadas porcelanas de Meissen, entre monumentos barrocos que nos siguen transportando a otra época.
En las orillas del Elba, hoy se repira tranquilidad, y animación, con sus BierGarten incluidos (de esto no os pongo foto que si no me perdéis el respeto) y alrededores encantadores.





rihanna dijo
Galako, ¡que bonito!
El viaje ha debido ser una pasada por las fotos y las historias que cuentas.
Las historias de estas ciudades son penosas, pero para eso están los historiadores, para que no olvidemos, (hablan de cientos de miles de muertos, lo que les permite presentar a Dresde como "un Holocausto", comparándolo con Ausschwitz, y como "un genocidio que vino desde el aire").
Sin olvidar,… pero a la vez disfrutar de estas maravillas de monumentos y sitios hermosos que nos presentas.
Saludos,
13 Agosto 2008 | 02:35 PM