Unter den Linden (debajo de los tilos)
Lo primero, quería dar las gracias a la gente de La Coctelera por el esfuerzo que realizan para hacernos llegar las historias que se escriben en los blogs y, en este caso, haber incluido un artículo mío en la newsletter, me ha hecho muchííííííísima ilusión, Muchas Gracias !! Entre eso y esto otro que he encontrado en Guguel, estoy que no me lo creo :-)
Siguiendo con la crónica de mi viaje a tierras germánicas, el otro día os prometí que os hablaría de la cara amable de Berlín. Berlín es una ciudad inmensa, que esconde rincones muy bonitos, como la plaza de los Gendármenes o el Palacio de Charlottenburg, pero quizá la avenida que más impresiona por su grandeza y la belleza de los edificios que la flanquean, sea la Avenida de 'Unter den Linden', en español 'Debajo de los tilos', que debe su nombre, tal vez, a la existencia de estos árboles, pero que yo, dada mi ignorancia en el tema, no los ví, o si los ví no los supe distinguir ;-) En España lo más probable es que se hubiera llamado 'Debajo del olivo' (diviértete ;-)). Bromas aparte, 'Unter den Linden' es uno de los principales bulevares de Berlín, que arranca desde el puente Schlossbrücke, en cuyas inmediaciones se encuentra la Catedral y la Isla de los Museos (donde se aloja, entre otras muchas cosas, el busto de Nefertiti, en alemán extrañamente llamada Nofertete) y desemboca en la conocida Puerta de Brandeburgo. Entre medias encontramos un sinfín de edificios neoclásicos, como el de la Opera, mezclados con alguna que otra construcción contemporánea, como la escalera de caracol del Deutsches Historisches Museum, obra de I.M. Pei (el mismo que hizo la pirámide del Louvre). Desde la Puerta de Brandeburgo, mirando en dirección al Tiergarten (el pulmón verde de Berlín) se vislumbra la imponente columna de la Victoria.
Como habréis observado, en muchas de las fotos, a pesar del arte de la fotógrafa para intentar evitarlas ;-), aún se ven muchas grúas en el horizonte de Berlín, signo de que todavía siguen reconstruyendo la ciudad, que quedó destruida al 70% después de la "II Guerra Mundial". Tampoco creo que os haya pasado desapercibido el pirulí, que es un chupacámara, y que sale un muchas de las fotos. Es la Torre de la Televisión, de 368 metros de altura, con un mirador a 204 metros, desde donde se pueden ver vistas como esta, el río, al fondo, servía de línea divisoria entre la parte oriental y la occidental, de manera que, a la izquierda de la foto y en la parte del medio a la derecha, podemos observar edificios con la típica arquitectura socialista.
Por último, no muy lejos de la Puerta de Brandeburgo, nos encontramos, con el edificio que mejor simboliza la combinación de lo antiguo y lo nuevo: El Reichstag o Parlamento Alemán que traducido literalmente del latín significa "curia imperialis", y que tras el incendio de 1933 y los posteriores bombardeos de 1945, quedó de esta guisa, pero que ahora, tras la remodelación llevada a cabo por Norman Foster (el mismo que está realizando el nuevo Camp Nou del Barcelona), donde destaca la cúpula de vidrio que se visita de gratis (cuando no está Obama de mitín por Berlín, y tras esperar algo de cola) en cuyo interior, mirando al suelo, se vislumbra la cámara parlamentaria y exteriormente luce asín de bonito:







Alberto Q. dijo
Estimada Galako, gran crónica de la ciudad.
Yo de Alemania solo he tenido la suerte de conocer (y solo unas horas) la ciudad de Munich.
Por supuesto, Berlín es un destino futuro pendiente, espero. Aunque hay tantos...
PD: Gracias por dejar su opinión en mi blog cuando solicité críticas!!!
10 Agosto 2008 | 12:04 PM